LA ASISTENCIA MÉDICA DE LA SOCIEDAD ITALIANA

Estudios sobre la emigración italiana a Uruguay por Federico Marotta
Nota publicada en Diario "Crónicas" de Soriano, Uruguay, el 13.10.2026
LA ASISTENCIA MÉDICA DE LA SOCIEDAD ITALIANA
Como sociedad mutualista ya se escribe en el acta del 27 de julio 1881 la necesidad de firmar contrato con un médico. Los italianos fueron el génesis del mutualismo médico en Mercedes, en su caso social y su final de ciclo generó un convenio con actual mutual. Hablamos de la Soc. Italiana y sus primeros médicos fueron Serafín Rivas Rodríguez, el mallorquín Pedro Blanes Mestre (padre de Pedro Blanes Viale), Brugulat, Imas y Mendonça. Así fueron naciendo las farmacias con nombres comerciales de apellidos italianos. La Sociedad Italiana no pudo tener farmacia propia, que era un deseo, esta propuesta inicial fue hecha por Simonelli en 1911. El 24 junio 1883 se habla sobre contratos médicos quirúrgicos y el 30 de junio comenzaron los subsidios a socios aunque en 1882 ya se había realizado un evento en beneficio de la familia de Antonio Castagnola, fallecido en forma repentina. Se honraba el nombre de la Sociedad Italiana de Mutua Protección. Leyendo nuestro trabajo publicado en internet nos escribía su tataranieto David Vincent: “mi tatarabuelo Castagnola muere en Soriano a los 44 años, en 1882, dejando viuda a su esposa Josefa y en el certificado médico figuran cinco hijos". Nos consultaba, como otras tantas personas, si las actas estaban digitalizadas.
En 1884 la Sociedad compra un carro fúnebre y el 23 de junio de 1884 se paga el féretro y carroza a Bartolomeo Bonifaccini, “compañero de armas del inmortal Garibaldi”. En noviembre 1884 se envía a Buenos Aires a Enrico Perelli para recibir asistencia por problemas en su brazo derecho. Cuando se coloca la piedra fundamental del Hospital Italiano en Montevideo la Sociedad Italiana de Mercedes estaba representada por Emilio Morelli, portador de bandera y estandarte. La Sociedad Italiana firmaría un comodato por veinte años con mutualista privada en los años 70 del siglo pasado, comodato que no se cumplió y era en beneficio de los 70 socios que le quedaban a la Sociedad.
DOCTORES
A comienzos del siglo XX aparecen como doctores de la Sociedad Alberto Cima, Burghi, Ulisse Carbone, Giovanni Chans, Aquiles Claramunt. Para 1915 Carlo Gastelumendi.
Los Dres. Juan B. Cima y Zoilo Chelle fueron médicos muchos años de la Sociedad a tal punto de ser “socios protectores”. Figuraba en los boletines anuales su publicidad: “Clínica médico-quirúrgica de los doctores Cima y Chelle. Sanatorio, rayos X, laboratorio. Colón 493, Mercedes”. La Soc. Italiana comunicaba a sus socios que Cima y Chelle “forman parte del cuerpo médico social, ponen a disposición de los asociados de nuestra entidad los servicios de Clínica, asegurando precios excepcionalmente rebajados para socios y socias”.
FARMACIAS
En el boletín de 1937 también aparecen como “socios protectores” Luis Alberto Zanzi, doctores Raúl F. Bogliaccini y Enrique Costa y otras personas como Juan Prunell, Elías Laborda, Weiler Fernández Genolet (farmacia Roglia), luego está como sucesión y se publicita a Luis H. Poletti como director técnico, existen publicidades de “Farmacia del Águila de Carlos A. Volonterio, químico farmacéutico. Laboratorio de análisis, servicio nocturno permanente, precios módicos, se despachan recetas de todas las sociedades”, Sifredi (Colón 278), Ponte (Artigas y Rodó), Sifredi-Laborda (Lavalleja y Sánchez), “Farmacia Gondra, calle Artigas 426 frente al mercado, surtido completo de drogas y productos químicos para usos químicos, veterinarios y agrícolas. Sueros, gasas y algodones. Especialidades farmacéuticas nacionales y extranjeras. Servicio nocturno, sin alteración de precios”, en otro boletín con la misma dirección aparece “Farmacia Artigas de A.R. Vidaurreta, farmacéutico, teléfono 240. “Farmacia Díaz Arrieta, J.B. Díaz farmacéutico, Artigas 281, teléfono 325”. Está la publicidad de “Dr. Ernesto Rossi, médico cirujano, M. Ferrería 778”.
En estos boletines se informaba con nombres y apellidos los socios que habían utilizado servicios de análisis, de farmacias, odontológico, oculista, hasta con la cantidad gastada.
El 6 setiembre 1904 aparece por primera vez en actas la concesión de un préstamo de dinero, algo que será común en la S.I. Se otorgaron $ 300 a la viuda Giuseppe de Fava, con un interés del 8% y la garantía de Gaetano Ginzio.
Siempre vale la pena recordar la labor de la Sociedad Italiana, la protección que ejercía a sus socios. Hoy mantiene su majestuosa sede social como un gran legado que encierra en sus paredes la labor admirable del trabajo colectivo de los italianos.


